domingo, 30 de mayo de 2010

Peronismo y crisis políticas, económicas e institucionales. Una aproximación desde el análisis del discurso.

SEMINARIO DE TESIS
Licenciatura en Ciencias de la Comunicación
Maestrías
: Comunicación y Cultura. Periodismo


Miércoles 2 de junio

19:00 a 21:00

Aula 3
Carrera de Ciencias de la Comunicación
(Facultad de Ciencias Sociales, UBA)

Peronismo y crisis políticas, económicas e institucionales.
Una aproximación desde el análisis del discurso.

Tesina de investigación.
Expositor: Lic. Juan Sebastián Chouza.
Autores: Darío Fiala y Juan Sebastián Chouza.
El presente trabajo pretendía darnos una nueva posibilidad en la tarea de aprender algunos de los motivos por lo cuales nuestro presente aún no pudo consolidar un tránsito político democrático sin una lógica zigzagueante que amenace, bastante frecuentemente, la consolidación de tal régimen.
La historia de los últimos sesenta años ha tenido como protagonista principal al Partido Justicialista, un colectivo político y social  que, desde su existencia, fue el único que ha podido conseguir por la vía de la representación democrática, iniciar y finalizar los períodos de gobierno en los que resultó victorioso. Esto ha sucedido en los años 1946, 1989, 1995 y 2003, salvo en los casos de los golpes de estado sufridos en los años 1955 y 1976. Desde su existencia no hubo otro partido político en la vida democrática argentina que, desde 1946, haya podido finalizar sus mandatos luego de haber resultado vencedor en las urnas.
Nuestra pretensión fue rastrear los modos en que este colectivo político logró imponerse, por la vía del voto democrático, en las tres elecciones presidenciales en el período 1973-2003 que prosiguieron a tres tipos de crisis distintas: crisis política del ’73, crisis económica del ’89 y crisis institucional del ‘03.

Tutor: Prof. Julio Moyano.
Texto de consulta recomendado disponible en la fotocopiadora del Centro de Estudiantes (en la caja “Seminario de tesis”).
Seminario de tesis dirigido a estudiantes avanzados de Comunicación y maestrías afines. Exposición y debate con tesistas de grado y posgrado.
Objetivos: constituir un espacio de trabajo y reflexión para tesistas de grado y posgrado, docentes-tutores y evaluadores.
Se otorgarán certificados de asistencia.
Actividad organizada por la Dirección de la Carrera de Ciencias de la Comunicación (UBA).
Carrera de Ciencias de la Comunicación
Ramos Mejía 841-2° piso
Teléfono: 4982-3411/5002/0521
Int. 102
Mail: ccom@mail.fsoc.uba.ar

miércoles, 24 de marzo de 2010

Nunca Más


24 de marzo de 2010, aniversario importante el de este año. Nuevamente los dinosaurios argentinos eligen su vidriera, se apilan, se enfilan ordenadamente para intentar socavar (de nuevo) conquistas, denuncias y las demandas de las conciencias que gritaron NUNCA MAS.

Mientras el sistema de medios ocupa sus esfuerzos memoriosos en encontrar las coincidencias entre este período y el año 1986, año en el que el mejor jugador de fútbol no resultaba ser tan mejor previo a l mundial de México ‘86, tal como acontece hoy, año aquel, en el que el imperio galardonaba al merecido cine argento con un Oscar a “La Historia Oficial” tal como acontece hoy, y ejercitábamos el chauvinismo en el vacío tal como muchos lo ejercitan hoy, cuesta encontrar, en ese sistemas de medios, un ejercicio auténtico y autocrítico de memoria histórica y colectiva que tienda a reparar y prevenir un futuro oscuro, sin embargo sigue habiendo lugar para los grondonas, los gelblung, que nunca olvidan qué bando deben defender.
Son esas coincidencias las que el sistema de medios y los sectores hegemónicos de hoy (idénticos a los de ayer) alzan como resultados esperanzadores. Esas coincidencias que ordenadas y adicionadas da como resultado que nuestra selección va camino a su trofeo y que los dinosaurios organizados consolidaran, más temprano que tarde, iguales resultados que ayer: la seguridad jurídica de las tasas de ganancias de los de siempre.

Esos memoriosos evitan hoy buscar las oscuras coincidencias con un anochecer cercano a aquel marzo de 1976. Cuánto le cuesta al memorioso hegemónico caminar diez años más atrás en sus recuerdos y visualizar aquellas “figuras” mal nacidas, que alzaban sus voces contra las demandas de los “negros” o recordar el silencio y las omisiones de algunos “dirigentes” de la política actual, o el accionar de algunos sectores de los partido políticos hoy vigentes también. Cuánto cuesta refrescarnos la idea de que tuvimos una dirigencia política facciosa y conservadora, antipopular y prebendaria, que conspiró contra la vida de los militantes políticos que vislumbraban otra dirigencia posible.
¿Será por esta dificultad que la vida política de algunos parece un cine continuado donde toda película comienza cuando los nefastos llegan? ¿Será por este tipo de películas lue los Pinos Solanas, los Lozanos, corren a buscar a Carlos Menen, no para juzgarlo ni castigarlo sino para pedir su voto como buen opositor que fue a los intereses colectivos?

Y bue… como el orden no altera el producto, ni cuando la suma se trata de dinosaurios, no resulta raro que la ecuación de Carrio┼Duhalde┼Macri┼De Narváez┼Herrera de Noble┼Carlos Menen arroje el triste parecido, cuando no coincidente, entre operadores de la tiranía del ’76 y operadores que bregan (inútilmente) por una nueva tiranía

Válgame decir que muy pocas ganas tengo de seguir escribiendo sobre tremendos vende patrias y cipayos, prefiero ir saliendo para la plaza de la esperanza, la que “crece desde el pie” y pasa por aquí, “verde roja o negra, como el colibrí”, ya que siempre habrá astilla de este palo para vacilar, susurrar o gritar NUNCA MAS.

                                                                                                                                                             S.Ch.

domingo, 29 de noviembre de 2009

Que te asalte la poesía...


i
traspasó la luz un germen que era indómito
y atravesado éste
vaciló un instante

luego recobró su paso en la marcha uterina
sintió que iba a producirse un momento de magia:
una ovulación


Soneto Intrauterino
desde el oráculo del vientre abierto se ve una placenta
es una figura de mármol que adquiere movimiento
apenas un espejo y un sol parecen los destellos del fondo

a la vez una melodía recorre el eco de este espacio
la naturaleza realiza su descripción
y nosotros emitimos la fe de nuestro secreto
y se sabe que en un suburbio del abismo perlamos nuestro ahogo 

madre eterna tu creación es serena
es la seda que el tiempo no corrompe
porque su alma vuela hacia la luz
porque su corazón se ilumina de magia.


Luis Alberto Spinetta, Guitarra Negra, Ed. Biblioteca del Erizo, Buenos Aires, 1995, pg. 77-78.


jueves, 8 de octubre de 2009

Arenosa, arenosita...
















Han pasado algunos días desde el fallecimiento de Mercedes Sosa. Desde el mismo día de su muerte he tratado de estar exento de presenciar, sea medíaticamente o de cuerpo presente, la liturgia necrológica.

Obviamente que tal actitud se corresponde con un intento de preservación de mí mismo. Intentaba huir a mis propias contradicciones, huir de esos pre - juicios, (viejo vicio autoritario), forjados, los de ésta índole, en épocas recientemente pasadas como universitario. En una de las facultades vinculadas al pensamiento social  en la que se concebía, como un imperativo categórico, que todo agente de la cultura debía ser algo así como la encarnación de la voz de una “buena” conciencia social ilustrada, “emancipada” de los vicios y de las argucias burguesas que el estado pergeña para todos nosotr@s.
De más está decir que no pude guarecerme demasiado de mis contradicciones y acá estamos…

Desde los días de la agonía de Mercedes Sosa (y sobre todo en esos días) hasta estos días transcurridos, me ha tocado escuchar manifestaciones discursivas raras sobre el quehacer de la “Negra”, como aquella que dice “no es una música que yo escuchara”, o la que reza “no la tenía muy escuchada”.
Digo “raras” por no decir algo un poco más grosero que quizás me cueste un desatino con el tiempo. Nadie que esté rondando, viniendo desde abajo, la preocupante y psicoanalítica edad de treinta años, ni aquellos que la hayan superado holgadamente, pueden sostener semejante boludez de “no la tengo muy escuchada”, es casi lo mismo que decir no tengo escuchado “Cambalache” (digo Enrique Santos Discépolo, por las dudas yo esté equivocado) o decir no tengo escuchado a Carlos Gardel.

No hizo falta, para much@s, comprarse los discos, ni los cassetes, ni muchos menos los mp3, y sentarse en el mejor lugar del rancho, la casa, el departamento, el departamentito, la casa chorizo o donde mierda se viva como para haber escuchado a Mercedes Sosa. Ella, como algun@s otr@s, se ha escuchado aún a nuestro pesar.

Solo caben aquellas frases ninguneras, en una mezquina actitud segregacionista del acervo de la cultura popular. Actitud fea, que si bien no niega la diversidad, juega al estrabismo. Actitud de mierda que intenta operar sobre la tan poca cosa llamada Cultura, y que no puede, nunca, consumar su intención veladora. Es solo un gesto estéril, inocuo, vacista, un atisbo de elitismo que deja en ridículo al bolud@ discente.

Desde hace un tiempo quien escribe intenta despojarse de los prejuicios de la academia izquierdista, de las sogas manipuladoras de los pensamientos progresistas, y trata de no solicitarle peras al olmo, de no solicitarles a los actores, que mantienen alguna disciplina vinculada a las artes, que se conviertan en cientistas sociales, en iluminadores de nuestras conciencias. Esto sería tan injusto como pedirles a los sociólogos, politólogos, filósofos, comunicadores, etc, etc. (salvo en raras excepciones seguramente) que canten lo mínimante afinados que se requiere, como para que una vez instalados en el campo gardeliano, el propio Carlos Gardel se les cagara de risas con la misma crueldad con que se les solicita acierto en los análisis históricos sociales, a los cantantes y demás agentes de las artes.

Si somos tan inteligentes como creemos quizás sea mejor darnos cuenta de que son innecesarios esos snobismos atemporales, mezquinos. Quizás sea mejor ejercitar nuestra inteligencia en otros juegos de la lengua. De persistir en estas actitudes mezquinas, que solo quitan responsabilidad a cada cual en su menester, corremos el riesgo de malgastar las gracias de las la ironía. Conviene seguir aprendiendo en este, como seguramente en muchos otros aspectos, de Carlitos, sí Carlitos… Carlitos Marx, quien con fineza solía reírse de Proudhon con manifestaciones como: "El señor Proudhon tiene la desgracia de ser singularmente desconocido en Europa. En Francia se le conoce el derecho de ser un mal economista, porque tiene fama de ser un buen filósofo alemán. En Alemania se le reconoce el derecho de ser un mal filósofo porque tiene fama de ser un economista francés de los más fuertes. En nuestra calidad de alemán y de economista a la vez, hemos querido protestar contra este doble error"*. La altura de Marx radica en que intervenía socarronamente sobre un contrincante de su peso y de su categoría, en momentos donde se definía modelos posibles de pensar y abordar lo social.


Ah… antes que me olvide pido perdón a l@s pacat@s por los exabruptos, a l@s machistas por las arrobas, a l@s literatos y lingüistas por el mal uso de la jerga boxística, y a l@s bolud@s por la crítica.


S.Ch.



* Karl Marx, Prólogo, en "Miseria de la Filosofía", Ed. Siglo XXI, Buenos Aires, 1981, p.9.
Fotografía extraída de http://www.mercedessosa.com.ar/

lunes, 7 de septiembre de 2009

El Ojo y la Mano

“El amor se origina de la experiencia separada y, a la vez, conjunta de la vista y el tacto. Los ojos contemplan, como espejos fieles, el objeto que miran. Así, mirarse es un reconocer para entenderse o engañar. Esta porfía de la mirada es penetrar, adentrarse en el alma del otro y, también, una búsqueda. Los ojos recorren el objeto o sujeto que tienen ante sí, lo inspeccionan, lo dividen, abandonándolo a sí mismo y, por consiguiente, respetan su originalidad. Por el contrario, las manos apresan, hacen suyo el objeto… El tocar es el principio del conocimiento. El contacto primitivo de los que empiezan a amarse es el toque superficial que, repetido, se convierte en una palpación mutua. En el frenesí cognoscitivo propio y revelador del tacto. Las manos son posesivas, y los ojos, ofrenda… viendo y tocando empezamos a crear en nosotros situaciones y actitudes amatorias.
Frente a la mano que aprieta, los ojos nos descubren lo que es en toda su amplitud.

De la práctica o ejercicio de estas conductas se origina el amor, que nace de de las experiencia cotidiana de una entrega de sí mismo y una posesión del otro.

Para ello, necesitamos situar a la persona que amamos en su generalidad objetiva. Pero no podemos limitarnos a su contemplación visual, necesitamos querer, poseer el objeto amoroso, para saber cual es utilidad a los fines vitales. Así, el amor tiene su génesis en la práctica más simple de la vida cotidiana. Es el arte de saber ver y de lograr poseer, lo cual requiere una sabiduría que se obtiene a través de un profundo aprendizaje con los ojos y las manos...

Los ojos y las manos crean así el mundo subjetivo y propio del amor. La resistencia del objeto amoroso suscita el odio, al no poder poseerlo, pero su entrega despierta el amor. Sin embargo, en las entrañas de cada ser siempre están prefiguradas la actitud generosa, entregada, que se expresa en los ojos que se dan y la egoísta, posesiva, de las manos que aferran codiciosas, pero que descubren el secreto de las cosas y de los seres”.


Carlos Gurméndez, "El Ojo y la Mano", en Estudios sobre el amor, Ed. Anthropos, Santa Fé de Bogotá, Colombia, 1994, pg. 15-17.

lunes, 29 de junio de 2009

Despeñaderos

"El camarada Sigmund Freud escribió que el sexo, a cierta edad, es una incongruencia. El camarada Lenin, aun después del balazo con que le hirió Dora Kaplan, habría expresado su desacuerdo. ¿Qué otra cosa que el desacuerdo marca la vida de los bolcheviques?
El doctor Sigmund Freud puso en duda lo que tenía frente a sus ojos. Lenin, también.
Sólo los idiotas aceptan aquello que tienen antes sus ojos".
(Pg. 16)


"Los ricos son diferentes, sí. Pero se aburren. Y, entonces, matan.
Emoción, la de matar, que se proporcionaron los miembros de las SS y de la Gestapo, los marinos y soldados fusiladores de Trelew.
Emoción que viven, hoy, los policías del mundo, no importa el uniforme que carguen, no importa la religión que dicen profesar".
(Pg.88)


Andrés Rivera, "Despeñadero", publicado en Guardia Blanca, Ed. Seix Barral, Buenos Aires, marzo de 2009

sábado, 27 de junio de 2009

Urgencias democráticas




Dentro de pocas horas, me despertaré, improvisare un desayuno y emprenderé mi viaje hacia la escuela en la que me toca votar.
Todo esto es el final de un proceso que ha llevado varios días, en los que las conversaciones y discusiones con personas muy queridas y respetadas por mí, me deja nuevamente situado en el mismo punto que cuando empezamos a dialogar sobre el futuro de nuestra ciudad, de nuestro país y de nuestros ánimos y expectativas políticas.
Por primera vez, desde que voto, me encuentro en la seria disyuntiva de avenirme a un “voto utilitario” (por llamarlo de alguna manera) que pareciera ponernos a resguardo, de los males que pergeña la derecha más concentrada y conservadora de nuestro país.

Aquí comienzan mis dolores de cabeza.
Cabe aclarar, de entrada, que no adhiero a la idea del voto utilitario como un voto que se erige en salvador de las intenciones progresistas colectivas. Al menos en elecciones legislativas, creo que es conveniente que se vean plasmadas las diferentes expectativas de los sujetos que componemos un país que asume la democracia como el mejor régimen, capaz de contenernos a todos. ¿No les parece?
Decía que los dolores de cabeza me asaltan cuando me toca revisar qué es lo utilitario y para quiénes.
¿Alguien podría sostener seriamente que el que vota a Pino Solanas, emite un voto anti-utilitario? Algún partidario de Pino Solanas, podría pensar de igual modo respecto del voto a Carlos Heller? Me parece un poco excesiva la lógica con la se intentar forzar la instalación de un discurso electoral que solo asume la bipolaridad como elementos constituyentes de un futuro (incierto) para la vida democrática de la Argentina.
¿Qué es un “voto utilitario” o “útil”? ¿Para quién lo es? ¿No sería mejor entablar una discusión profunda acerca de lo inútil que puede ser la derecha para las expectativas de la sociedad en su conjunto? ¿No sería mejor recordarnos, los unos a los otros, lo inútil que ha sido la derecha (en épocas pre electorales, electorales y post electorales) para las expectativas de los sectores más desfavorecidos por nuestro capitalismo?
Sin embargo la derecha y el progresismo se han empecinado en soportar sus estrategias en los miedos colectivos. En un lógica que excluye, lisa y llanamente, las intensiones electorales de los sujetos que creen encontrar representación en otras fuerzas políticas, que no son la dos mayoritarias, al día de hoy.
Es cierto que me asalta el miedo cuando pienso en la velocidad con que la derecha y sus diferentes sellos (PRO, PJ disidente, Coalición Cívica y siguen las firmas) han logrado recomponerse políticamente.
Es verdad que el PRO y Coalición Cívica no son lo mismo, pero detrás del PRO, en especial de su candidata Gabriela Michetti, como detrás de la referente más importante de la Coalición Cívica, Elisa Carrió, no solo se juega la capacidad de tracción electoral de dos de las coaliciones políticas de este proceso electoral, sino también - y esto es lo que me parece más grave - la recomposición del poder eclesiástico. Un poder al que solo le falta recomponer la capacidad de representación simbólica frente a la sociedad, ya que su capacidad material no fue alterada seriamente en lo que llevamos de democracia. Para que ésta tarea de recomposición simbólica sea completa, necesita de la legitimación de la esfera política. Y ahí están Michetti y Carrió para tender sus manos a esa tarea.
Pero volvamos a la útil o inútil de nuestros votos.
Hace unos días me llegó una carta que leyera, oportunamente, Orlando Barone en Radio del Plata. Traigo a colación esta carta, porque otra de las problemáticas que discutimos con amigos es una formulación discursiva de nosotros, “los bien pensantes”, que dice más o menos así: “no hay que subestimar a la gente”. ¿Es una expresión de deseos? ¿Deseamos que, quienes compartimos expectativas podamos hacer el ejercicio de recordar y rememorar las tragedias políticas por las que hemos atravesado como sociedad para no volver a cometer viejos errores? Ojala sea eso.
Sin embargo quizás tenga razón la lógica que emplea Barone en su carta. Para Barone no hay otro voto posible que el voto al Kirchnerismo. Todo otro voto es de derecha, es conservador.
Barone nos subestima a todos, y quizás tenga razón en hacerlo. Quizás el conozca más profundamente que todos nosotros las buenas intenciones del Kirchnerismo y las posibles claudicaciones de Pino Solanas en jornadas venideras.
Pero quizás haya que ser más radical en esto. Si uno no deseara subestimar a la gente, debería concluir que quienes votaron a Menem por tercera vez son unos mal paridos. No subestimar implica reconocer, siempre, la responsabilidad que le cabe al sujeto que elige. Es decir implica asumir que lo elegido ha sido a conciencia.
Ahora bien sabemos que esto no es tan así, ni tan directo. Todos sabemos que los derechos civiles y políticos requieren de cierta educación y ejercicio de soberanía para poder ejercerlos de manera auténtica, y en este país seguimos lidiando contra índices de pobrezas gigantescos, de analfabetismo y demás problemas que redundan en la imposibilidad de enfrentar el ejercicio democrático con los niveles de conciencias y responsabilidades que nuestra democracia necesita.
Entonces, pregunto, sin saber la respuesta. ¿No sería mejor unas elecciones no obligatorias, donde quienes voten decidan asumir su compromiso cívico con la seriedad pertinente? Obviamente que implica toda una reforma de nuestra ley electoral y por consiguiente de financiamiento político de los partidos y de la calidad educativa de la ciudadanía.
Es posible objetar esta posibilidad, argumentando que las estructuras partidarias más grandes tendrán más capacidad de cooptación en el contexto de elecciones no obligatorias. De todos modos es algo que solo pienso en voz alta sin verdades reveladoras, pero quizás sea preciso dejar de subestimarnos y subestimar a aquellos que piensan que el voto elegido es representativo de sus expectativas.
Ahora me toca aclarar que no defiendo a Pino Solana ni a su agrupación, solo protesto contra una lógica que siempre necesita establecer urgencias para evitarnos la tarea de reparar las heridas más serias y terminamos poniendo el carro delante del caballo. Es así como antes de discutir que pasó con los responsables políticos de la masacre del puente Pueyrredon, es mas urgente votar la lista que incluye a los responsables de dicha masacre. Porque siempre una masacre puede ser peor que la anterior y enfrente están otros sujetos más horrendos.
¿Tengo que votar a representantes sindicales que votaron las leyes de flexibilización laboral? Aclaro que mi sueldo como empleado público después de 10 años de trabajo asciende a la estrepitosa suma de mil seiscientos pesos. Como diría un amigo mío: “Es un poco raro, ¿no?”
Quienes me conocen se preguntaran porque no hay un solo párrafo destinado a los partidos de izquierda. Sencillamente, no se lo merecen. Solo una pregunta: Si la alianza del PJ kirchnerista, es con el Partido Comunista, ¿por qué este último no se ha hecho cargo de tal alianza y no ha salido en su militancia a defenderla? Cabe aclarar que es una alianza que me parece correcta, algo atemporal, pero correcta, si es que hay vocación de construir algo durable políticamente. Lamentablemente no hacerse cargo de tal alianza, implica asumir la carencia de expectativas de sus propios integrantes sobre dicho proyecto.
Por último.
¿Voto útil o inútil? La vedad que no me queda claro nada. Solo sé que hay políticas, que hay que defender en un futuro y que fueron promovidas por los gobiernos de Néstor Kirchner y de Cristina Fernández, pero también sé que hay que asumir la responsabilidad que nos cabe a todos en el crecimiento de esta derecha.
Espero que los intelectuales que han venido debatiendo hasta ahora, puedan dar un paso superador en su rol y trascender los muros de la Biblioteca Nacional, para que dejemos de subestimarnos unos a otros y podamos construir una democracia cada vez más adulta.


S.Ch.